sábado, 28 de julio de 2007

Bienvenida yo, bienvenida tú, bienvenidos todos!

Definitivamente debo comenzar haciendo una breve referencia al levante de mal gusto que tuve que soportar ayer a la noche cuando volvía en taxi a casa. Fui brutalmente acosada por un esperpento gordo y morocho, muy del perfil ex patovica, que imploraba que le deje mi teléfono porque estaba seguro de que él "me iba a enamorar". Después de soportar las atrocidades más bajas que una puede escuchar de la boca de un hombre desesperado y de pagarle sus 10,50, le dije que no había forma de que yo, en estado conciente, le diera mi número. Entonces,el muy desquiciado, bajó la ventanilla de su Renault 19 y empezó a gritar: "No te das cuenta de que me estás rompiendo el corazón?!?!?!? Si yo te puedo enamorarrrrrrrrrrrrrrrrr?!?!?!?". Freak, loco, psicópata, volvé a tomar tu medicación. En el ascensor no pude más que reírme de lo ridículo de la situación pero, ya en la cama y antes de cerrar los ojos, tuve que asomarme por la ventana para confirmar que el taxi ya no estuviera abajo y así poder dormir completamente tranquila.

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