Primero: ¿A qué le van a entrar esta noche?
Segundo: ¿Hay algún puto en la sala?
Tercero: Pensé que me la había comido…
Cuarto: Pará A, tirá acá, dale A, tirá acá...
Sin palabras, o mejor dicho sobran las palabras. Todo terminó en una orgía, como las palabras lo habían predestinado, demasiada sexualidad, poca gente y muuuuucha onda desenfrenada. Mi opinión es que tenía que suceder, para juzgarme deberían haber estado ahí.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario