lunes, 27 de agosto de 2007

En la cola del avión (y con el corazón en la mano)

Tuve el privilegio de vivir uno de esos momentos mágicos (pero verdaderamente mágicos) en los que sobran las palabras y las miradas. Fue como vivir dos vidas (en realidad, ahora creo que son más) al mismo tiempo. Es impresionante sentir lo que otra persona está sintiendo (y a la vez tener un sentimiento propio) y que ni antes ni después haya explicaciones al respecto, es algo así como "vos sabés que yo sé y yo sé que vos sabés entonces, por eso, porque sé y porque sabés, te dejo libre, porque sobran las palabras y porque si me mirás, se rompería el hechizo...".
Y qué me importa si nadie más que vos entiende esto!?!??!?
Gracias, gracias y gracias.
Gracias por ese momento en el bar, con lágrimas en los ojos, y mi yo tan puro y vulnerable, tan auténtico, tan real.
Gracias por no dejarme caer y por permitirme ese momento de brutal honestidad .

1 comentario:

Alele dijo...

mejor dicho los hechos imposible!
mejor vinculo imposible!
mejor que vos nadie!
que ataque de amorrrrrrrrrrrrrrrrr..jajaajaj!