Reina: Aparentemente la revista va a ser de 90 gr. y me la quiero llevar a México y me van a cobrar muchísimo sobrepeso.
Paloma: Entonces llevame a mí!
Reina: Dale, venite a México conmigo!
Paloma (con cara de terror): Mmm… no sé… no sé por el bebé…
Reina: Bueno, evalualo y decime, ahora sos esclava de tus palabras.
Paloma (con brazos cruzados y cara de espanto): Lo voy a pensar...
Yo (por dentro): Hija de puta, tu hijo te importa un carajo, sos una workaholic de mierda, la clavás a tu vieja todos los días con ese pendejo que es el niño más feo que ví en mi vida y no te importa nada, ni siquiera cuando se enferma (que es casi todos los días), lo único que hacés es llamar por teléfono para ver como está tu horrible criaturita. Lo único que hacés bien es chuparle el culo a la explotadora de mierda, reina de la oficina. Paloma cretina, vos canchereás mucho, bardeás y después te haces la mosquita muerta… Puta, andate a México con la otra así podemos ser un rato felices en esta oficina y laburar en paz, sin tenerte todo el tiempo atrás controlando qué es lo que hacemos o a quién le escribimos… Mrs. Controlfreak, liberanos unos días de tu repugnante presencia, no ver tu cara de orto, ni escuchar esa voz sufrida, ni aguantar tus ruidos bucales por una semana, para mí, es la gloria, el paraíso… Creo que hasta soy capaz de pagarle el pasaje al críter si es condición para tenerte lejos por un rato.
viernes, 3 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario